viernes, 4 de septiembre de 2026

Salud Mental


    La primera vez en mi vida que oí hablar de salud mental fue en mis principios como periodista cuando estaba en la Delegación Provincial de Salud de Cádiz y dentro del organigrama de la Junta de Andalucía el algecireño Juan Antonio Palacios Escobar. Se que se trajo una sección de este departamento de "Salud Mental" para Algeciras y si mal no recuerdo fue al antiguo Hospital de Algeciras, frente a la Renfe y que sería donde está hoy la Fundación de Cultura algecireña, así era como se le llamaba si mal no recuerdo hace casi 40 años. Palacios se que luchó por este campo de la salud y consiguió mejoras e hizo una muy aceptable gestión al frente de sus competencias públicas en el terreno de la salud.

Desde entonces hasta nuestros días ha llovido y mucho. Ya las enfermedades mentales ocupan un gran espacio en la salud de las personas y en los territorios de la sanidad de nuestro país. Han crecido las especialidades, el número de profesionales dedicados a estos campos, los tratamientos, las atenciones personalizadas, los estudios con mas o menos profundidad sobre las enfermedades de la mente y las enfermedades.

Cuando era niño, recuerdo que las personas cuando llegaban a una determinada edad de adultos-viejos, se quedaban en casa, les cuidaban sus hijos (sobre todo hijas) como mejor podían hasta que fallecían y adiós muy buenas. Hoy la cosa no es así, casi nada es igual. Hoy nuestros mayores -lo estoy viviendo de cerca- se les busca alternativas, profesionales que le puedan cuidar y mejorar la calidad de vida de estos en los últimos tiempos de sus vidas al mismo tiempo que se han creado y abierto sedes o Centros de la tercera edad; privadas o concertadas que cuestan un riñón y a cuyos centros, normalmente, no pueden acceder muchos mayores por la falta de recursos económicos.

Está bien que vayamos mejorando y avanzando en materia de los tratamientos, de la ampliación de especialidades y de ofrecerles un final mas digno a nuestros mayores, que es lo mismo que si fuera para nosotros que un día de estos también nos toca. Pero creo que las administraciones deberían caminar un poco mas deprisa, considerando que hoy por hoy para que te aprueben una Ley de Dependencia para un mayor pueden estar esperando a que llegue la resolución cerca de los dos años en nuestras sociedades españolas. Demasiado tiempo. Muchos se nos van sin conocer la puñetera aprobación.

La salud mental nos debe ocupar mas en esta sociedad que dejó de poner trazos a nuestra mente hace tiempo. Y la salud también avanzó, por eso se debe cerrar el círculo antes de que los presidentes de nuestras instituciones también precisen acudir a Centros de la tercera edad.

jueves, 3 de septiembre de 2026

Ceuta, en el Corazón


    Aún con los ánimos subidos en mas de medio país y con los mensajes de solidaridad y de apoyo en la otra mitad, queda el rescoldo de cuanto sucedió en la tarde de ayer en cerca de 1000 pueblos y ciudades de España donde por cientos de miles se contaron los ciudadanos que participaron en concentraciones y manifestaciones a favor del pueblo Caballa.

A este maremoto de protestas justificadas se tuvieron que unir -especialmente en Madrid- los canallas de la ultraderecha que siembran odio, insultos, agresiones y escalofríos por eso de que no saben lo que hacen y hacen lo que saben, aunque el Señor los perdone por eso mismo. Los muy cabrones se meten donde ven una masa de personas y a los gritos insultantes le suman alguna que otra "bandera con el pollo", para hacerse fuertes y dinámicos. Sabiendo que hay una ley que prohíbe muy bien todo lo que tenga que ver con símbolos del régimen anterior.

Mas allá de todo esto, claro que a Ceuta la llevamos en el corazón. Y claro que el gobierno de España ha cometido errores y sigue cometiendo errores ante una situación extraordinaria que muchos no habían visto nunca y que aún no sabemos como acabará. Tendremos en cuenta lo que esté haciendo el gobierno y como corresponda, cada uno, así le votará en las próximas elecciones generales.

Por cierto, mas que justificados los nervios de los ceutíes por lo que están soportando en sus calles y en sus casas. La tensión que se vive en el paisaje de la ciudad y las violaciones de niñas -muchas menores- absolutamente inadmisible a todas luces, además de los robos y agresiones que vienen padeciendo los paisanos caballas.

Así las cosas, claro que llevamos a Ceuta en el corazón. Y tendrán que salir los que entraron ilegalmente, tendrán que escucharse a los que pidan asilo humanitario y tendrán que protegerse a los y las menores, sea como sea.

Una situación difícil, si. Pero en España hemos salido de situaciones difíciles. Llevando la unidad máxima posible de ciudadanos, incluso de partidos políticos y con los agentes de la seguridad del Estado, con un convenio de pesca con marruecos que cada año es peor y un cable que sale desde Tarifa, todos tenemos la fuerza que tenemos, la salud que tenemos y sobre todo, llevamos a Ceuta en cl corazón.