No quiero ser mal agorero ni pesimista; al contrario suelo ser optimista ante la vida y siempre he deseado que las cosas salgan bien, que el mundo prospere y que el progreso ayude a todos a mejorar la vida.
He estado siempre de acuerdo con la emigración porque vengo de una familia que emigró hace muchos, muchos años y que incluso tuvo que cruzar fronteras para poder sobrevivir y salir adelante. Y porque mis antecesores vivieron de muchos kilómetros para recaer donde nací. Tenemos en familia las partidas de nacimiento desde finales del siglo XVII.
Soy defensor de los derechos humanos y colaboro con quien deba para gestionar caminos de solidaridad en donde me precisen o donde crea que debo estar. MI mano estará tendida cuando de solidaridad se trate.
Pero lo de Ceuta está cambiando de color por día que pasa. A todos los errores reconocidos por los gobiernos y los no reconocidos; a las visitas interminables de todo el mundo por las calles ceuties, incluido un Presidente Asesino de las Azores (es lo que la historia le ha marcado, lo siento), a los enfrentamientos, violaciones de mierda a las niñas y mujeres, presuntos delitos consumados de algunos listos que buscan refugios en las cárceles españolas, a la actitud de un Rey moro que todos sabemos como es y de que va y lo que busca, a los dimes y diretes de Marlaska y Robles; a todo esto le acompaña una sensación de que esto está a punto de prender de un modo mas desagradable.
Nadie desea que pase mas, pero una guerra en la Europa contemporánea contra un país del norte de África no se desea nunca. Alguien dijo que el padre del actual rey marroquí un día le dijo a su hijo que "...una guerra contra España nunca, que la perdemos". Yo no quiero ser pájaro de mal presagio, pero esto se nos está escapando de las manos... así de claro.





.jpg)











