viernes, 17 de abril de 2026

Abuela Isabel


 

Mi bisabuelo venía de tierras de Zamora. Emigró a este sur bendito a finales del siglo XIX y fue un técnico destacado de la terminal de la autoridad portuaria que existía en Puente Mayorga. Mi bisabuelo perdió las raíces de su tierra, su gentes y su paisaje y se creó uno nuevo a la orilla del mar en Puente Mayorga..

Con el paso de los años, mis tías Isabel y Mercedes se fueron muy lejos, emigraron a tierras francesas y después de algunos años emigraron a tierras vascas, donde hicieron familia y vida hasta nuestros días.

Luego mis hermanas y mi hija. Todas a tierras de Gales, donde aprendieron un nuevo idioma, unas nuevas costumbres y una nueva familia. La familia de Abuela Isabel y sus descendientes abrieron fronteras por medio mundo hasta nuestros días...

Y ahora, una ley de regularización quiere dignificar a los buenos emigrantes que tenemos en nuestra tierra, a la gente que le falta un papel para poder dormir mas tranquilos, que necesitan tener un trabajo para una cotización y pagar impuestos como todos para sostener nuestro país. Ahora, llega el momento de querer normalizar una situación que hicieron ya antes presidentes del gobierno de uno y otro color, de uno y  otro partido. Y me alegro. Me alegré.

Esto, además de dignificar a los interesados, además de hacer mas grandes nuestro país y nuestra sociedad, nos hace mejores como personas y como vecinos de gente que está aqui porque quiere, porque lo necesita y porque lo desean.

Me pongo en el lugar de la historia de los que apoyan a los nuevos convecinos regulados, los que no tienen antecedentes penales y que son la inmensa mayoría. Del lado de los que conviven en mi bloque de piso y al lado de los que mañana, es posible, se pueden enamorar de un miembro de nuestra familia. Y estaré con ellos. Y seguro que Abuela Isabel sonríe también.

jueves, 9 de abril de 2026

La Salud


 

     Hay cosas que no se tocan. Las cosas de comer no se tocan y con las cosas de comer no se juega, que diría mi abuela. Y si se tocan tiene que ser en mejoría de la mayor parte de la sociedad, en mejoría de los mas vulnerables, de los que no tienen para pagar la cuota mensual de la salud privada que también se aprovechan, malditos ellos, de las necesidades de la gente.

Y una cosa así es lo que está pasando en mi tierra Andalucía en los últimos años, merced a la política de gestión que en este campo se mueven quienes nos administran desde la propia Junta de Andalucía en los últimos tiempos. Y no, rotundamente no.

El gravísimo problema de los cribados sobre las mujeres de nuestra comunidad en pos de detectar el cáncer de pecho, el cierre constante y a aminoración de servicios públicos en los centros de salud, en los hospitales, la falta de atención en especialistas y las largas colas de espera, el fraccionamiento de contratos pos-covid que abrieron causas judiciales en varias provincias andaluzas... todo esto es un rosario de desmanes que no tiene parangón en nuestra democracia desde que se gestionó la salud universal para todos.

La salud es una cosa muy seria, los niños, mayores y jóvenes, todos estamos bajo el mismo paraguas que nos defiende y protege nuestra Constitución. Y lamento que a algunos no les guste nuestra Constitución, la mejor que tenemos hasta ahora.