Mi ciudad ha elegido nuevo Alcalde, Regidor, en estos días. La tozudez de unos y la ilógica de otros han hecho que finalmente, la voluntad de los ciudadanos -aunque solo por un voto de diferencia- cambie el signo político que la ha regido los últimos años.He tenido mis aspiraciones, las sigo teniendo para el futuro. Como hombre de talante demócrata, como ciudadano de a pié y como sanroqueño respeto las leyes, las normas y los reglamentos.
Respeto escrupulosamente lo que los vecinos dicen en las urnas y sin más, tenemos nuevo Regidor al que le deseo, saludablemente, toda la suerte del mundo.
Este barco no es fácil, lo sabemos, pero es apasionante. El reto es duro, pero merecerá la pena. Yo lo seguiré intentando con el entusiasmo de mas de dos mil vecinos y el de cientos de familias que me apoyan. La espera será amarga, pero los frutos, a veces, son dulces. Se lo dije al propio Don Fernando Palma en esta nueva etapa de su vida; como sanroqueño me pongo a su disposición para mejorar el lugar en el que hemos nacido. Luego, los vecinos hablarán en el 2011.











Estoy seguro que alguien alguna vez escuchará la voz de los humildes, de los currantes que cruzan estas carreteras cada día, de los visitantes, de los políticos y de tantos y tantos. Mamarracho de autopista San Roque-Malaga.