No me ha parecido mal ministro Grande Marlaska en su trayectoria a sabiendas de que tiene uno de los ministerios mas complicados y a los que mas se les ha atacado desde todas las esferas. Le han insultado de mil formas y mas de una vez pensaba que se marchaba. Sin embargo en este lío de nombres y sensibilidades políticas de periodistas, tal cual en su día existían en los cuartelillos previos a los tiros en la nuca después del 18 de Julio del 36, no puedo estar de acuerdo con el ministro ni con nadie que se haya inventado esa relación nominal a la que poco mas que le ha faltado donde hicieron la primera comunión.
Este lio se debe resolver de manera inmediata, disculpas incluidas y con cese de quien haya podido tener tan "feliz idea".
Porque los periodistas, libres y valientes, pertenecen a la ideología que quieran. Votan y escriben como quieran, hablan en las tertulias como quieran, sin cortapisas, sin censuras y sin pensar en que mañana, a lo peor, alguien le va a recriminar en un cuartillo de un ministerio por qué escribió tal o cual cosa.
Periodistas libre, valientes y sangrantes, sin censuras y en libertad. Porque sin periodismo no hay democracia.

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